San Lucas 6,1-5.
Sábado semana XXII del tiempo ordinario
El evangelista San Lucas, nos recuerda una constante que es captada por la persona de Jesús. La ley de Dios ha sido tergiversada, pues esta ya no cumple su finalidad de ordenar las relaciones humanas para que estas sean más humanas; lo que hace la ley es dar privilegios a unos, frente a la exclusión de otros. Los que tienen con que vivir, pueden tener reservas para el día sábado, en el que no es permitido por la misma ley, hacer ningún esfuerzo, incluido el de conseguir comida; come el que la tiene a mano; es decir, los pobres que a veces pueden contar con la comida del día, en este no pueden porque no esta permitido hacer ningún esfuerzo. Por eso Jesús recuerda que la ley debe estar el servicio de las personas, y no al contrario. No se hizo el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre.